Portaaviones de escolta: USS Ommaney Bay
LA CLASE MAS NUMEROSA
Los portaaviones de escolta de la clase Casablanca fueron los mas numerosos de todos los tipos de portaaviones de la Segunda Guerra Mundial. Se construyeron nada menos que cincuenta, que fueron botados en un tramo de tiempo increíblemente corto: entre noviembre de 1942 y julio de 1944. Todo ello fue posible "gracias" al constructor Henry J. Kaiser y su programa de construcción modular sobre la base de un casco estandarizado Type S4-S2-BB3, que en realidad era una variante algo más grande del casco de los transportes de ataque de la Clase Doyen.
Al estar diseñado desde el comienzo como pequeños portaaviones, tenían sustanciales mejoras sobre los tipos de las clases anteriores, como los Bogue, a los que superaban en tamaño tanto de la cubierta de vuelo como de la cubierta hangar, lo que les permitía llevar un grupo aéreo mayor. Aunque hubo algunas diferencias, el componente aéreo solía estar formado por 16 cazas Grumman Wildcat y 12 bombarderos/torpederos Grumman Avenger.
Aunque estos portaaviones se idearon en su origen con la idea principal de suplir la falta de efectivos útiles para la lucha antisubmarina contra los sumergibles alemanes, cuando empezaron a entrar en servicio ya en la segunda mitad de 1943 los U-Boot habían pasado su mejor momento y ya estaban en retirada, por lo que pasaron a desempeñar otros funciones, como el transporte logístico y el traslado de aviones, aunque su principal uso fue la de servir de apoyo aéreo inmediato en las operaciones anfibias, acompañando a las grandes flotas de desembarco.
A MITAD DE PRODUCCION
Los números de casco identificativos de esta serie fueron desde el CVE-55 correspondiente al USS Casablanca, primero de la Clase a la que daba nombre, hasta el CVE-104 Munda. Un gran número de ellos recibió su nombre en honor a algún estrecho ó bahía, especialmente de las situadas en el Archipiélago Alexander en Alaska.
Y precisamente nuestro barco es uno de ellos: el USS Ommaney Bay debe su nombre a una bahía situada en el sur la Isla Baranof, situada al norte del Archipiélago Alexander. Su numeral era el CVE-79 lo que lo sitúa como el número veinticinco de la serie, justo en mitad de la producción.
Como todos los de su clase, el buque fue construido en los astilleros Kaiser Shipbuilding Company situados en el río Columbia, en Vancouver, en el Condado de Clark del Estado de Washington. Su botadura oficial tuvo lugar el 6 de octubre de 1943, pero no fue hasta el 29 de diciembre que fue lanzado al agua, con la señora P.K. Robottom, esposa del Capitán Robotton de la Us Navy y por entonces Comandante de la Estación Receptora del Astillero Naval de Puget Sound en Bremerton (Washington), ejerciendo de madrina. Unas semanas después, el 11 de febrero de 1944, era comisionado en la marina.
Tras unas semanas equipándose en el astillero de Tongue Point, en Astoria (Oregón), realizó las pertinentes pruebas de mar en Puget Sound, hasta que a mediados de marzo se dirigió hasta la Estación Naval de Alameda, en San Francisco (California). El 19 de marzo, tan sólo dos días después de llegar allí y aún sin haber realizado pruebas de apontajes y despegues y sin tener asignado su componente aéreo, se le asignó su primera misión: transporte de suministros, personal y aviones hasta Brisbane, en Australia. Con la entrada en servicio de cada vez más portaaviones de la Clase Casablanca en muchas ocasiones eran utilizados simplemente como cargueros. Ya por entonces a estos barcos se les conocía por diferentes apodos, siendo los más típicos y menos ofensivos "Jeep carriers", "Jeep Kaiser" ó "baby flattops", pero con el tiempo se les pusieron otros menos agradables, como "Kaiser coffins", "two-torpedo ships" ó el que jugaba con la denominación CVE, que los marineros "interpretaron" como "Combustible, Vulnerable and Expendable".
Tras regresar de Brisbane llegó a San Diego (California) a finales de abril, y en mayo comenzó las pruebas de apontajes para la calificación como portaaviones, aparte de someterse a algunas reparaciones y modificaciones. El 10 de junio zarpó de nuevo cargado de aviones, esta vez con destino a Pearl Harbor en las Islas Hawái. Durante junio, julio y la mitad de agosto estuvo en aguas hawaianas entrenando grupos aéreos para operar en pequeños portaaviones, hasta que el 12 de ese mes, ya con su dotación aérea en forma del Composite Squadron VC-75 equipado con 16 cazas Grumman F2M Wildcat y 11 bombarderos/torpederos Grumman TBM-1C Avenger se unió a la Task Unit 32.4.6 para dirigirse hasta la Isla de Tulagi en las Salomón, donde comenzarían los entrenamientos para lo que sería su entrada en combate en la Operación Stalemate II, en las Islas Palaos.
COMIENZAN LOS COMBATES
El 11 de septiembre el USS Ommaney Bay era uno de los once portaaviones de escolta que protegían el desembarco de los Marines en la Isla Peleliu. Aparte de una gran concentración de acorazados para bombardear la isla, había otros ocho portaaviones, cinco ligeros y tres de escuadra. El buque estuvo proporcionando cobertura aérea a la flota de desembarco, además de atacar posiciones en tierra, como depósitos, baterías de cañones y de antiaéreos, y en general cualquier objetivo que pudiese localizarse.
Para el buque lo más reseñable fue que el día 18 de septiembre uno de sus aparatos, un Grumman TBM-1C Avenger que se estaba quedando sin combustible fue el primer aparato estadounidense que aterrizó en el recién conquistado aeródromo de la Isla Peleliu. Mientras, los combates en tierra harían de esta batalla una de las más sangrientas de toda la Campaña del Pacífico, y posiblemente también una de las más controvertidas, ya que aún se discute el verdadero valor estratégico de la isla en ese momento.
Una vez finalizada su participación en este desembarco, el día 2 de octubre se dirigió junto con varios buques más hasta la Isla Manus, en las Islas del Almirantazgo, al norte de Papúa-Nueva Guinea, para tareas de reabastecimiento. El desembarco de las Palaos solo era el anticipo de la gran operación anfibia en las Filipinas. El USS Ommaney Bay zarpó de Manus el día 14 de octubre al mando del Capitán Howard Leyland Young, con 16 cazas Grumman FM-2 Wildcat y 11 bombarderos-torpederos Grumman TBM-1C Avenger del Composite Squadron VC-75 a las órdenes del Lt Allen W. Smith Jr., quedando integrado en la Carrier Division 27 del Contralmirante W.D. Sample, junto con los portaaviones de escolta compañeros de clase USS Marcus Island CVE-77, USS Kadashan Bay CVE-76 y el USS Savo Island CVE-78, que a su vez formaban parte de la Task Unit 77.4.2 del Contralamirante Felix B. Stump. El grupo de portaaviones junto con sus escoltas era conocido simplemente por su código de radio: Taffy 2. Otros dos grupos de portaaviones de escolta se encontraban junto a ellos al este de las Filipinas, las Taffy 1 y 3, con un total combinado de 18 portaaviones de escolta. Su misión era el apoyo aéreo a las fuerzas anfibias que tomaban parte en el desembarco de la Isla de Leyte, y que acabaría convirtiéndose en el mayor combate aeronaval de la Historia.
Desde el día 22 los aviones del VC-75 del USS Ommaney Bay se unieron al resto de aparatos de los portaaviones de escolta proporcionando cobertura aérea a los buques de desembarco, a la vez que atacaban en tierra puntos clave como puentes, así como posiciones japonesas, ya fuese fortines ó emplazamientos de antiaéreos. Más ó menos era lo que se esperaba de ellos. Pero la situación empezó a torcerse a primerísimas horas del día 25.
Los días inmediatamente anteriores se había librado la Batalla del Mar de Sibuyán, y el Almirante Halsey, pensando que había rechazado el ataque japonés por el centro del archipiélago, dirigió todos sus grandes portaaviones de escuadra y acorazados rápidos hacia el norte en busca de los portaaviones japoneses. En el Mar de Samar, la Taffy 3 apoyaba directamente los desembarcos en Leyte, con la Taffy 2 del USS Ommaney Bay unos 50 km al sur y la Taffy 1 a unos 112 km más al sur, casi en la costa norte de Mindanao. Aparte de sus aviones y destructores de escolta, la única defensa del los CVE eran los viejos acorazados del Contraalmirante Oldendorf.
Estos tuvieron que dirigirse al sur para interceptar una fuerza japonesa que parecía intentar llegar a la zona de desembarco atravesando el Estrecho de Surigao, y la noche del 24 al 25 llegaron a los CVE las noticias de estos combates, y el Vicealmirante Kinkaid, al mando de la Séptima Flota, temeroso de ser sorprendido en las playas con la enorme flota de invasión sin la cobertura de los buques de Halsey, ordenó reconocimientos por los estrechos y mares interiores de las Filipinas que debían realizarse justo al amanecer. El USS Ommaney Bay estaba encargado de dos sectores de búsqueda, que comprendían el Mar de Camotes y sobre los alrededores de la Isla Homonhon. Pero las malas condiciones climáticas, con fuertes lluvias, y la oscuridad que produjeron, retrasaron la salida de los aviones hasta las 06:58 horas, cuando despegaron siete Avenger y cinco Wildcat.
Para esa hora, la fuerza japonesa del sur había sido diezmada y los pocos supervivientes estaban en retirada, pero la verdadera amenaza estaba en el centro, ya que la la flota japonesa supuestamente rechazada el día anterior se dio la vuelta durante la noche y casi al mismo tiempo que el USS Ommaney Bay lanzaba sus aviones para reconocimiento llegaban las noticias de que los acorazados y cruceros pesados japoneses del Vicealmirante Kurita habían comenzado a disparar contra la Taffy 3.
Mientras, el contingente de reconocimiento del USS Ommaney Bay recibió órdenes de buscar a los barcos renqueantes que aún seguían a flote tras la Batalla del Estrecho de Surigao, y a las 09:02 encontraron y atacaron al crucero pesado Mogami, que muy dañado por los constantes ataques se mantenía navegando a duras penas a unos 12 nudos apoyado por el destructor Akebono. Los Avenger escoltados por los Wildcat lanzaron bombas semiperforantes y de propósito general, y el Mogami fue alcanzado por tres bombas de 230 kg que alcanzaron el depósito delantero de combustible de aviación para sus hidroaviones incendiándolo y inutilizando la única turbina que quedaba en funcionamiento. Con el buque muy dañado, a la deriva, con los nuevos incendios sin poder ser controlados y el riesgo inminente de que estallasen los depósitos de municiones de 203 mm de proa, se abandonó el buque y se ordenó al Akebono que lo hundiese. A las 12:56 le lanza un torpedo en el costado de babor y el Mogami se hunde minutos después.
Pero las noticias que llegaban desde el norte referentes a la Taffy 3 eran muy preocupantes, por lo que se ordenó a la Taffy 2 que mandase todos los aviones posibles para defenderla. en esos momentos el USS Ommney Bay tenía buena parte de su dotación aérea ocupada, pero a las 08:10 consiguieron despegar cuatro Avenger equipados con torpedos. Una media hora después los pilotos de los Avenger ven el espectáculo que se estaba desarrollando en el Mar de Samar, con los acorzados y cruceros japoneses disparando contra los portaaviones de la Taffy 3, mientras sus escoltas y aviones intentan repelerlos. Los cuatro Avenger se lanzan sobre la línea japonesa y a las 08:53 lanzan tres de sus torpedos contra el crucero pesado Chikuma, alcanzándolo con uno de ellos en el eje de babor, inutilizándolo, al igual que el timón. El crucero queda a la deriva, aunque poco después consiguen que navegue de nuevo, pero entonces es alcanzado por otros dos torpedos lanzados por los Avenger del USS Kitkun Bay CVE-71, quedando de nuevo a la deriva y escorado a babor, pero no se hunde.
Las salidas se repetían en cuanto los aparatos estaban disponibles, y a las 09:15 se lanzó un solitario Avenger armado con un torpedo, seguido a las 11:20 por otros tres más, aunque todos volvieron sin resultados aparentes.
Pasado el mediodía, a las 13:15 horas, se pudo enviar una pequeña formación integrada por seis Avenger y cuatro Wildcat de escolta. En esta ocasión los Avenger se dividieron en tres armados con torpedos Mk 13 y los otros tres con bombas SAP de 230 kg. A las 14:00 uno de los Avenger equipado con radar detecta un objetivo: es el Chikuma, que sigue a flote y está intentando ponerse en movimiento asistido por el destructor Nowaki. A las 14:15 horas, los tres Avenger armados con torpedos inician el ataque por el costado de babor liderados por el propio Comandante del VC-75, el Lt Allen W. Smith Jr. Los tres torpedos impactan a media eslora y en quince minutos el Chikuma se hunde por la popa.
Aún hubo tiempo ese día para otra salida a las 15:10 horas en la que participaron dos Avenger cargados cada uno con una bomba SAP de 230 kg y seis cohetes HE. Según parece atacaron a un destructor ya dañado, quizá al Hayashimo, que a las 16:40 fue atacado por varios aviones. El destructor acabó siendo varado y posteriormente hundido.
En total el USS Ommaney Bay lanzó seis ataques el día 25 de octubre contra los barcos japoneses, que fueron decisivos en el hundimiento de dos cruceros pesados, el Mogami y el Chikuma, además de contribuir también al hundimiento del destructor Hayashimo. Para un pequeño portaaviones "jeep" no era un mal resultado.
En el caos del gran conjunto de enfrentamientos de la Batalla del Golfo de Leyte, el portaaviones tuvo que recibir varios aviones de otros portaaviones que habían sido dañados ó que estaban faltos de combustible y que en cualquier caso no podían llegar hasta su buque. Limitados en capacidad en la cubierta de hangar para almacenar más aparatos, esto significó que tuvieron que lanzar por la borda varios de sus propios aviones para poder tener despejada la cubierta de vuelo y poder mantener las operaciones de vuelo, que tuvieron que prolongar en la zona hasta el día 30, cuando fueron relevados de la zona.
LA ULTIMA BATALLA
Volvió a retirarse a la Isla Manus para reabastecerse y rearmarse, y allí pasaría casi todo el mes de noviembre. Estaba en el puerto de Seeadler en el dique flotante ABSD-2 el día 10 de noviembre cuando estalló el buque de municiones Mount Hood. La explosión fue tan inmensa que aún estado situado a unos 2,4 km de distancia algunos fragmentos cayeron en el portaaviones, que también fue alcanzado por la enorme ola posterior.
Tras permanecer unos días en el Paso de Kossol, en las Palaos, a primeros de diciembre volvió a las operaciones, actuando entre los mares de Mindanao y Sulu en apoyo a las operaciones que se estaban llevando a cabo en la Isla de Mindoro, en el centro-este de las Filipinas. Allí tendría el primer contacto directo con un avión kamikaze, cuando durante la mañana del día 15 de diciembre un grupo de estos aviones atacó a los portaaviones y buques de guerra situados al este de Mindoro. Aunque todos los aparatos estaban siendo derribados, un bimotor Yokosuka P1Y Ginga se aproximó rápidamente por el costado de babor. Alcanzado por los disparos de varios de los buques de la flota, el bimotor estaba en llamas a más de 300 metros del portaaviones. Seguramente con el piloto malherido, sobrevoló la cubierta del buque a unos 27 metros de altura y se estrelló a estribor en el mar. En esta ocasión el USS Ommaney Bay tuvo mucha suerte.
El 19 de diciembre volvió a retirarse hasta el Paso de Kossol, pero para el 27 de ese mes estaba de vuelta en las Filipinas, ya que iba a formar parte de los buques de apoyo a los desembarcos del 6º Ejército en el Golfo de Lingayen. Tras una escala en la Bahía de San Pedro, entre las islas de Samar y Leyte, zarpó hasta el Mar de Sulu, donde entró el día 3 de enero de 1935. El componente aéreo del Composite Squadron VC-75 lo formaban en esta ocasión 19 cazas Grumman FM-2 Wildcat y 12 bombarderos/torpederos Grumman Avenger, divididos estos en tres versiones distintas: 10 TBM-1C, uno de los más modernos TBM-3 y un TBM-1CP de reconocimiento fotográfico.
El día 4 de enero el USS Ommaney Bay se encontraba al este de la Isla Panay cuando a las 17:00 horas se detectaron en los radares 15 aeronaves enemigas a unos 83 km al oeste acercándose hasta ellos. Los aviones kamikaze habían actuado ya durante la Batalla del Golfo de Leyte y se habían cobrado como víctima a otro portaaviones de la misma Clase Casablanca, el USS St Lo CVE-63, aparte de dañar otros muchos buques. Pero para primeros de enero los ataques se iban a volver más numerosos. Ya el día anterior, el 3 de enero, el petrolero USS Cowanesque AO-79 recibió el impacto de un kamikaze en el costado de babor cuando navegaba al sur de la Isla Negros, teniendo la suerte de que la bomba que portaba no estallase y diese tiempo al equipo de control de daños a tirarla por la borda, lo que salvó al buque.
Volviendo al día 4 por la tarde, el Capitán Howard L. Young, que estaba advertido del peligro de los kamikaze, había desplegado al menos diez vigías extra por la cubierta del portaaviones. Las señales del radar se volvían imprecisas con los atacantes volando a baja cota, pero se pudo observar que el grupo se dividía en dos para atacar desde dos ángulos distintos. La Flota estaba alerta, y los cazas de cobertura preparados sobrevolándola. Luego hubo falsos contactos de radar y confusión en las emisiones de radio con supuestas intercepciones realizadas por cazas con base en tierra Republic P-47 Thunderbolt de la USAAF ó con aparatos japoneses que continuaban hasta los buques. El caso es que a las 17:12 un bimotor Yokosuka P1Y Ginga (hay quien die que fue un Mitsubishi G4M) eludió todos los vigías y enfiló directamente la proa del buque. No hubo disparos de los antiaéreos desde el portaaviones, que fue totalmente cogido por sorpresa, al parecer porque hacia proa el sol muy bajo a esas horas cegaba la visión. Tan sólo desde el acorazado USS New Mexico BB-40 que navegaba relativamente cerca se divisó al avión en última instancia y se disparó hacia él, pero de forma errática.
El bimotor impactó con el ala en la superestructura del puente, cortando parte de ella y haciéndola caer sobre la cubierta de vuelo. Restos del avión se incrustaron en la parte delantera del costado de estribor y dos bombas entraron dentro del barco. Una explotó a proa en la cubierta del hangar, provocando la explosión de varios aparatos estacionados allí cargados de combustible. La otra bomba atravesó la cubierta del hangar, destrozó la tubería principal del sistema contraincendios de la cubierta nº2 y explotó en el costado de estribor. Además, algunos restos del avión impactaron en la cubierta de vuelo con un Avenger iniciando un incendio que destrozó rápidamente la popa de la cubierta.
El barco ardía por todos lados, sobre todo en la cubierta del hangar, donde iban explotando los aviones allí almacenados, así como la munición de las ametralladoras de los aviones. Sin presión de agua para intentar apagar los incendios, los marineros sólo podían huir de los fuegos y de los humos tóxicos. Los destructores que intentaban acercarse apenas podían hacerlo por las explosiones del armamento y el intenso calor, llegando incluso el USS Bell DD-587 a chocar con el buque al intentar ayudarlo.
El fuego lo consumía todo tan rápido que poco más de media hora después se ordenó primero que los heridos fuesen evacuados, y seguidamente el resto de los tripulantes ante el riesgo de que detonasen las ojivas almacenadas de los torpedos aéreos. A las 18:12, justo una hora tras el ataque, el Capitán Young era el último en ser evacuado, y tan solo seis minutos después una gran explosión provocada por los torpedos hizo saltar el buque por los aires literalmente, llenando de escombros los barcos de sus alrededores que intentaban ayudarlo. En una lancha motora, dos tripulantes del destructor de escolta USS Eichenberger DE-202 murieron al caerles encima metralla lanzada por la explosión.
Los restos humeantes e inservibles del portaaviones seguían a flote, por lo que el Almirante Jese B. Oldendorf ordenó que fuese hundido. A las 19:58 horas del 4 de enero de 1945 el destructor USS Burns DD-588 lo mandó al fondo con un torpedo. Con el buque se perdieron los 19 Wildcat y 10 de los Avenger.
La imagen muestra el momento de la gran explosión que sufrió el buque al llegar los fuegos a los torpedos aéreos. La explosión lanzó metralla, incluidos grandes trozos de la cubierta de vuelo, a las embarcaciones de alrededor.
La cifra de muertos fue de 95, incluidos los dos tripulantes del destructor, y hubo unos 65 heridos. Desgraciadamente, otros siete tripulantes fallecieron entre el 6 y el 9 de ese mes debido a los ataques kamikaze sufridos por el buque que los había recogido, el crucero ligero USS Columbia CL-56.
Así acabó el USS Ommaney Bay, el "Big O", como era popularmente conocido. Fue uno de los tres portaaviones hundidos por los kamikaze durante la Guerra. Los otros dos eran al igual que él de la Clase Casablanca, el USS St Lo CVE-63 y el USS Bismarck Sea CVE-95. A pesar de estar en servicio sólo once meses, tuvo una carrera intensa, participando en grandes batallas y "adjudicándose" el hundimiento, al menos compartido, de grandes unidades de superficie japonesas.
Sus restos fueron hallados por dos empresas de buceo australianas y reconocidos como tales por el Naval History and Heritage Command del Washington Navy Yard el 10 de julio de 2023, setenta y ocho años después de su hundimiento en combate.
Fuentes:








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