Portaaviones de Escolta: HMS Audacity
PIONERO EN SU TIPO
El primer portaaviones de escolta de la Royal Navy, el HMS Audacity, nació de la imperiosa necesidad de proporcionar cobertura aérea permanente a los convoyes.
La urgencia del momento hizo que en enero de 1941 se seleccionara un buque mercante requisado el año anterior, el MV Hannover, para su transformación. Este buque había sido botado en marzo de 1939 como carguero platanero, capturado por los británicos en marzo de 1940 y puesto en servicio bajo bandera británica con el nombre de Simbad. En noviembre cambió de nuevo de nombre pasando a llamarse Empire Audacity, y el 22 de enero de 1941 fue enviado a los astilleros de la ciudad portuaria de Blyth, en Northumberland, para su transformación en portaaviones. A primeros de junio de 1941 la reforma estaba concluida, y e 17 de julio fue comisionado en la Royal Navy con el nombre de HMS Empire Audacity. Unas semanas después, el día 31 de julio, el barco volvió a cambiar de nombre por última vez, quedando como HMS Audacity. Entre las innumerables supersticiones de los marinos está la de que cambiarle el nombre a un buque trae mala suerte. El HMS Audacity tuvo cuatro nombres en dos años.
La transformación había sido lo más escueta posible para su nueva labor. Se le retiró toda la superestructura y se le añadió una cubierta de vuelo de acero dulce de 137 metros de largo y 18 de ancho, por lo que fue necesario añadirle lastre. No había ninguna estructura que sobresaliese de la cubierta de vuelo, y el puente de mando era una posición abierta en el costado de estribor. La chimenea se situó a ras de la cubierta y en ángulo de 90º para expulsar los humos hacia el exterior. El armamento era mínimo, con un cañón de 102 mm, otro de 57 mm, cuatro inefectivos cañones antiaéreos QF "pom-pom" de 2 libras y otros cuatro antiaéreos Oerlikon de 20 mm. El blindaje era inexistente. El desplazamiento cargado era de unas 11.000 toneladas, y la velocidad máxima estaba en torno a los 14-15 nudos.
No disponía de hangares, por lo que la dotación aérea tenía que mantenerse siempre en cubierta, soportando todas las diferentes condiciones atmosféricas. Se le instalaron sólo tres cables de detención y una barrera. Se decidió que la dotación aérea sería de ocho Grumman Martlet, seis operacionales y dos de reserva.
Antes de ser comisionado, el buque empezó sus pruebas de mar el 20 de junio en el Clyde, realizando un Martlet el primer aterrizaje en cubierta el día 10 de junio. Ese día llegaron los Grumman del 802 Naval Air Squadron (NAS) desde la base de Machrihanish, volando de dos en dos desde la base y practicando el apontaje, para luego despegar de vuelta a la base, hasta que cada piloto realizara tres apontajes. Hasta el día 21 de julio que terminó el entrenamiento se produjeron tres accidentes: dos leves con el Martlet Mk I AL244 y con el Martlet Mk III-A AM958, y otro más grave al estrellarse en la cubierta con el Martlet Mk I AL249.
El 8 de agosto se dieron por finalizadas las pruebas, y el barco se dirigió a Liverpool para que se le instalase un sistema de radiogoniometría de alta frecuencia HF/DF, imprescindible para la comunicación y el guiado de los cazas, así como uno de los primeros radares de vigilancia aérea Type 79B de un sólo mástil (el primero de este tipo se había instalado en el HMS Hood poco antes de su última salida en mayo de ese mismo año). De ahí partió hasta la base naval de Scapa Flow en las Islas Orcadas, quedando al mando del Western Approaches Command para la defensa de los convoyes entre el Reino Unido y Gibraltar.
El HMS Audacity visto por el costado de babor. Se aprecia la forma del casco típica de un carguero. Al añadirle la cubierta de vuelo de acero se aumentaron los pesos altos, por lo que fue necesario añadirle lastre. Aparte del doble fondo, las bodegas sellables y la compartimentación estándar de cualquier otro buque de su tipo, características que ya tenía cuando se construyó en origen, la reconversión en portaaviones no incluyó ningún tipo de blindaje. Tampoco se cambió la planta motriz, que en su caso era un motor diésel MAN de siete cilindros y 5.200 hp acoplado a una sola hélice, suficiente para alcanzar los 14-15 nudos. Se manejaba con un sólo timón, por lo que no era especialmente ágil.
En esta otra imagen de poca calidad del costado de estribor vemos varios Grumman Martlet a popa y uno más adelantado, quizá preparado para despegar. Esta imagen es muy confusa, porque puede dar la impresión de que los Martlet tienen las alas plegadas, lo que los identificaría como Mk II, aunque no hay evidencia clara de que los llevase.
Grumman Martlet Mk I AL254, pilotado por el Sub-Lt Eric Melrose Brown. Fue le primer piloto en acreditar el derribo de dos Focke-Wulf Fw 200 Kondor, y además tuvo la fortuna de sobrevivir al hundimiento del portaaviones, pasando una noche completa en el océano. Los Mk I de alas fijas eran en realidad los aparatos pedidos por los Gobiernos Belga y Francés, que finalmente fueron a parar al Reino Unido. Los numerados del AL231 al AL262 eran la primera serie de estos aparatos que se entregaron, entre ellos el de Eric Brown, y en origen tenían equipo con sistema métrico decimal, ametralladoras Darne y palanca de gases "tirar para acelerar", al revés de la británicas. Fueron reconvertidos rápidamente con ametralladoras Browning y palancas de gases que funcionaban en el sentido "correcto".
El HMS Audacity navegando en aguas tranquilas. Sólo llegó a estar unos meses en servicio, pero fueron realmente intensos, siendo pionero en una nueva modalidad de combate aeronaval. Sus misiones protegiendo convoyes en aguas pobladas de sumergibles y con bombarderos de largo alcance eran poco menos que suicidas en esos momentos. Su transformación había sido mínima, lo suficiente para albergar un minúsculo grupo aéreo de seis-ocho aviones, pero aún así fue capaz de poner en jaque a una gran cantidad de fuerzas alemanas, destruyendo ó ayudando a destruir varios de sus efectivos, de los que los alemanes tampoco estaban muy sobrados.
PROTECTOR DE LOS CONVOYES
Su primera dotación aérea llegó el día 10 de septiembre, cuando seis Grumman Martlet (posiblemente Mk I, aunque puede que también embarcase algún Mk III-A) del 802 NAS de la Fleet Air Arm llegaron desde la estación naval RNAS Twatt en las Orcadas, al mando del Teniente Comandante John M. Wintour. Este Sqn se había reequipado con el modelo de la Grumman al reconstituirse tras disolverse al quedar en cuadro por el hundimiento del portaaviones HMS Glorious en junio del año anterior en aguas noruegas.
El HMS Audacity zarpó para su primera misión el día 13 de septiembre. Se unió al convoy OG 74 con destino a Gibraltar, un convoy de veintidós cargueros muy lento (la velocidad la marcaba el buque más lento, en este caso el City Of Waterford, que no pasaba de los 7 nudos). La escolta armada era escasa: tres corbetas y dos balandros. Se esperaba que los Martlet del HMS Audacity ahuyentaran a los aviones de reconocimiento y bombardeo de largo alcance alemanes, sobre todo a los temidos Focke-Wulf Fw 200 Kondor, pero además que sirviesen en patrullas antisubmarinas facilitando una muy necesaria alarma previa a los buques del convoy.
Habían embarcado ocho pilotos para formar cuatro secciones, identificadas con los colores Blue, Red, Black y Green, y la idea era que una de las secciones estuviese permanentemente en el aire, otra en estado de "listos para despegar" y otra en alerta, mientras que la cuarta estaría de descanso, corriendo los turnos para intentar que todos descansasen lo mismo. Al carecer de ascensores para los aviones y de hangares bajo cubierta las operaciones de vuelo se complicaban, ya que al despegar una sección el resto de aparatos tenían que ser trasladados hasta la proa, detrás de la barrera de detención, para dejar libre la popa para los aterrizajes. Cuando aterrizaba una sección, había que trasladar de nuevo los aparatos hasta la popa para que despegase la siguiente pareja, y así sucesivamente. Si el buque ya era vulnerable por si mismo, las operaciones de vuelo lo volvían aún más, ya que casi con seguridad tendría que abandonar la compañía del convoy para ponerse proa al viento.
La primera semana pasó casi sin incidentes, aparte de un par de avistamientos de U-Boot que fueron obligados a sumergirse y una colisión entre el City Of Waterford , que acabó hundiéndose, y el remolcador de rescate Thames. Al perder al buque más lento el convoy aumentó su velocidad hasta los 10 nudos.
Las cosas empezaron a cambiar a partir del día 20. En la última patrulla del día, casi anocheciendo, los Martlet de la sección Red (compuesta por un tal Sub-Lt Eric Melrose "Winkle" Brown y por el Sub-Lt R.R. Lamb) avistaron otro U-Boot que se acaba de sumergir y lo marcaron con señalizadores de humo, siendo atacado por los escoltas y presuntamente dañado. Pero de noche la cobertura aérea no era posible, y esa madrugada el U-124 logró hundir dos cargueros.
Poco después del amanecer apareció un Focke-Wulf Fw 200 Kondor y atacó a un remolcador y al buque de rescate Walmer Castle (a pesar de llevar éste una gran Cruz Roja) que estaban recogiendo supervivientes de los cargueros hundidos. Bombardeó e incendió al Walmer Castle, y cuando se alineaba para atacar al remolcador aparecieron los dos Martlet de la sección Black (Sub-Lt N.H. Patterson y Su-Lt G.R.P. Fletcher) que lo atacaron, disparando entre los dos 320 proyectiles de 12,7 mm que cortaron la cola del Kondor (posiblemente el F8+EL del KG 40) que se estrelló en el mar incendiándose. Horas después el Walmer Castle tuvo que ser hundido por uno de los escoltas.
Esa mismo día por la tarde apareció un solitario Junkers Ju 88 que intentó atacar al remolcador que navegaba rezagado, pero la sección de Martlet que estaba en el aire lo persiguió hasta ahuyentarlo, escapando entre las nubes. De nuevo esa noche los sumergibles alemanes atacaron, y el U-201 logró hundir tres mercantes.
El día 22 el HMS Audacity embarcó a 86 supervivientes recogidos por los demás buques del convoy, y sin más incidentes alcanzaron Gibraltar el día 27. Sólo cuatro de los Martlet estaban operativos, y los cuatro despegaron para ir a la base RNAS North Front.
Estuvieron en puerto hasta que el día 2 de octubre zarparon para proteger el convoy HG 74 de vuelta al Reino Unido. Una vez fuera del puerto los Martlet en tierra comenzaron a despegar para llegar al portaaviones, y uno de ellos, el MK III-A AM959 del Sub-Lt D.A. Hutchison se estrelló al despegar, y aunque el piloto pudo ser llevado al portaaviones para unirse a sus compañeros, la travesía la realizarían con cinco aviones, aunque afortunadamente este viaje de regreso estuvo marcado por el mal tiempo, tanto que apenas volaron durante seis de los quince días de duración del trayecto, pero que además limitaba las operaciones del enemigo. Lo más destacable fue el casi-accidente del Sub-Lt Eric Brown al aterrizar tras intentar interceptar sin éxito a un solitario Fw 200 que lo alcanzó con el fuego de respuesta defensivo, rompiendo parte del plexiglás de la carlinga e hiriéndolo en la cara. Brown aterrizó con muchos problemas, enganchando el último cable, lo que lo hizo capotar golpeándose la cabeza con la mira y quedando inconsciente, aunque se recuperó tras unos días en la enfermería. Finalmente llegaron al Clyde el día 22 de octubre, el todo el 802 NAS desembarcaron en la base aérea de Donibristle para poder reorganizarse.
Este primer viaje del HMS Audacity, pionero en esos momentos en Gran Bretaña como escolta de convoyes, se pudo considerar, a pesar de las pérdidas sufridas, sino como exitoso si al menos como prometedor. Con una minúscula dotación aérea y con unos equipos de alerta básicos, habían sido capaces de realizar las acciones para las que fueron embarcados: repeler los ataques aéreos y dar alerta de los sumergibles avistados. Todas las pérdidas del convoy salvo la del buque de rescate Walmer Castle se produjeron por ataques nocturnos de los sumergibles, una situación en la que los Martlet no tenían nada que hacer. Además se consiguió el derribo de uno de los valiosos Fw-200.
El HMS Audacity navegando a buena marcha. Lleva seis Grumman Martlet, el de más a proa aparentemente preparado para despegar. Según que publicación leas sobre el portaaviones puedes encontrarte que dicen que los Martlet que embarcaba eran modelos Mk I ó Mk II, pero creo que sólo llegó a embarcar Mk I y Mk III-A, todos ellos de alas fijas y cuatro ametralladoras. El Mk II tenía alas plegables y seis ametralladoras, aparte de otros varios cambios, como una versión algo distinta del Pratt & Whitney R-1830 Twin Wasp. Los Mk III-A fueron los primeros diez ejemplares adquiridos del Mk II, pero fueron entregados según el estándar del Grumman F4F-3 con alas fijas, por lo que apropiadamente se les cambió la designación. No deben confundirse con los Martlet Mk III-B originarios de un pedido no entregado al Gobierno Griego, y que sólo actuaron en el área del Mediterráneo.
DE NUEVO AL COMBATE
Sólo once días después, el 29 de octubre, zarpaban de nuevo del Clyde para proteger el convoy OG 76 hasta Gibraltar. En esta ocasión parece ser que embarcaron ocho Martlet y diez pilotos, por lo que al haber una sección más de pilotos cada una de ellas estaba en reserva durante 24 horas.
Durante la primera semana se luchó contra ese eterno enemigo que eran las malas condiciones climáticas, haciendo casi imposibles las operaciones de vuelo. El día 7 de noviembre se realizó el primer vuelo, al despegar para investigar un contacto radar lejano, tanto que no pudieron encontrarlo, pero al regreso las condiciones empeoraron, con el HMS Audacity balanceándose hasta 16º y con la cubierta de vuelo subiendo y bajando hasta 20 metros. Mientras que el Sub-Lt G.R.P. Fletcher lograba aterrizar, su compañero, el Sub-Lt N.H. Patterson, fue golpeado por la cubierta al elevarse cuando aterrizaba, siendo despedido su avión y tirándolo al mar por un costado. Afortunadamente el sistema de flotación del Martlet funcionó lo suficiente para que uno de los escoltas recogiese al piloto con vida.
La verdadera acción comenzó al día siguiente cuando la sección Blue fue enviada a investigar un contacto que finalmente se desvaneció, pero los dos Martlet se quedaron orbitando el convoy hasta que de nuevo fueron guiados por vectores hasta lo que resultó ser un Fw 200, al que atacaron inmediatamente alcanzándolo repetidas veces.. Al parecer en la segunda pasada el Oficial al Mando del destacamento embarcado del 802 NAS, el Lt Cdr John Wintour, fue alcanzado por el fuego defensivo de la torreta dorsal y se estrelló con el Martlet Mk I BJ516 perdiendo la vida. Su punto, el Sub-Lt Hutchinson, siguió atacando al Kondor hasta derribarlo minutos después.
Horas después ese mismo día la sección Red se lanzó sobre dos Fw 200. El Sub-Lt Eric Brown entabló un largo combate con uno de ellos al que finalmente logró derribar, mientras que su punto, el Sub-Lt R.R. Lamb persiguió al otro hasta que se perdió entre las nubes.
Aunque se había logrado derribar dos Kondor en esa jornada la pérdida del Oficial al Mando fue un duro golpe para el escuadrón.
A pesar de todo la utilidad del pequeño portaaviones estaba fuera de duda, ya que el convoy llegó a Gibraltar el 11 de noviembre sin sufrir pérdida alguna, un hecho poco frecuente en esas fechas.
Recordemos que se habían perdido dos aviones, por lo que se desembarcaron seis para labores de mantenimiento en tierra en la base de North Front. Hay que destacar que el día 14 de ese mes, apenas tres días después de llegar el convoy, el portaaviones HMS Ark Royal se hundía a unos 56 km de Gibraltar tras ser alcanzado por un sólo torpedo del sumergible alemán U 81. Como dos de los seis Martlet iban a quedar fuera de servicio sin ser embarcados por problemas de mantenimiento, y por tanto el HMS Audacity iba a zarpar con tan sólo cuatro cazas, se pensó en la posibilidad de embarcar alguno de los biplanos Fairey Swordfish que habían podido despegar del HMS Ark Royal antes de hundirse, pero hubo de desestimarse al carecer de los tripulantes necesarios para estos aviones, que portaban piloto, observador y operador de radio/artillero. Sin duda hubiesen sido de gran ayuda para las tareas antisubmarinas, dejando a los Martlet mas liberados para las amenazas aéreas.
LA ULTIMA TRAVESIA
El 14 de diciembre el HMS Audacity zarpó con sólo cuatro Martlet para escoltar al convoy HG 76 formado por 32 mercantes, 3 destructores y otros 9 escoltas más pequeños de vuelta hasta el Reino Unido. Durante los días que habían estado en Gibraltar se les unió allí llegado desde Gran Bretaña el Lt Donald Gibson como nuevo Comandante. Anteriormente había sido piloto de Fairey Fulmar y que había estado al mando del 803 NAS desde julio de ese año (curiosamente su antecesor, el Lt Cdr Wintour, también había estado al mando del 803 NAS el año anterior).
La salida del convoy se había retrasado unos días para poder formar una escolta más potente, ya que se sabía que un buen número de U-Boot se estaban concentrando para atacarlo. Y es que, efectivamente, el propio Almirante Doenitz había dado orden de hundir al molesto portaaviones, destacando al menos cinco sumergibles del grupo Seerauber apoyados por al menos otros cinco más. Espías a las órdenes alemanas observaban desde territorio español a los buques concentrados en Gibraltar y dieron aviso del momento en que zarparon, algo que por supuesto también sabían los británicos. Zarpar en esas condiciones era como firmar la sentencia de muerte para el portaaviones.
Aunque el primer día de navegación fue relativamente tranquilo, con el apoyo de los Fairey Swordfish de North Front en patrullas antisubmarinas, las cosas comenzaron a torcerse rápidamente. El día 17 al amanecer se detectaron los primeros submarinos por parte de las patrullas aéreas, y hacia el mediodía la sección Black se dispuso a atacar al U-131 sorprendido en la superficie. El Sub-Lt G.R.P. Fletcher descendió para realizar una pasada pero fue alcanzado en la carlinga por un proyectil de 37 mm del sumergible que respondió al ataque en superficie, estrellándose cerca del U-131. Poco después varios escoltas dispararon y hundieron al sumergible, mientras que el escolta HMS Stork recuperaba el cuerpo sin vida de Fletcher.
Durante la mañana del día 18 se detectaron dos Fw 200 y se envió al nuevo Oficial al Mando, el Lt Cdr Gibson junto con el Sub-Lt Hutchinson a interceptarlos. Lograron alcanzarlos sólo para ver como las ametralladoras de ambos Martlet no funcionaban (!!) por lo que limitaron a ahuyentarlos y tuvieron que regresar al portaaviones.
El día 19 la batalla comenzó a no dar tregua, ya que poco antes del amanecer un destructor era torpedeado y hundido, y media hora después era el propio sumergible (el U-574) el que era hundido por los escoltas. Pocas horas después, ya amaneciendo, el U-108 dañaba un mercante que finalmente tuvo que ser hundido. Esa misma mañana la sección Red avistaba dos Kondor a los que atacaron de inmediato. El Sub-Lt Eric Brown derribaba a uno de ellos con un arriesgado ataque frontal, convirtiéndose en ese momento en el primer piloto que lograba derribar dos Fw 200, mientras que su punto, el Sub-Lt Lamb, persiguió al otro pero logró esconderse entre las nubes. No acabaron los combates aéreos aún, porque ya por la tarde el Lt James Sleigh encontró otro Kondor al que atacó y también derribó repitiendo la aproximación frontal de Brown. Disparó al alcance mínimo y se elevó al límite de la colisión, llegando a contactar con el bombardero, ya que al aterrizar se descubrió parte del recubrimiento de un alerón del Kondor enganchado en la rueda de cola.
Al día siguiente, los tres Martlet restantes volaron constantemente y aunque no llegaron a producirse combates si se detectó la presencia de sumergibles.
El día 21 comenzó con la sección Red localizando dos sumergibles en superficie aparentemente trasladándose suministros ó heridos. El Sub-Lt Brown los atacó ametrallándolos, pero lograron alejarse y se les perdió el contacto. Varias acciones más sin resultados se dieron ese día, que pareció dar un respiro al convoy. Pero durante la noche no había protección aérea, y ese era el mejor momento para los sumergibles alemanes.
Antes del anochecer el Capitán del HMS Audacity había roto el protocolo de llevar su buque en el centro de la formación pensando que durante la noche serían atacados desde fuera del convoy, y que los torpedos lanzados hacía el propio convoy podrían alcanzarlo. Se destacó al costado de estribor y avanzaba zigzageando a 14 nudos. A las 20:33 horas el U-567 hundía a uno de los mercantes, y otro de ellos lanzó una bengala para localizar al sumergible, pero lo que en realidad hizo fue revelar la silueta del HMS Audacity, cosa que aprovechó el U-751, que se encontraba en superficie, para lanzar una andanada de cuatro torpedos contra el portaaviones a las 20:37. Sólo uno de ellos logró impactar, pero fue suficiente para que el barco comenzase a hundirse de popa. Con el timón inutilizado pero aún navegando, el Capitán ordenó que se parase el buque por el riesgo de embestir algún otro barco.
Habían pasado apenas 25 minutos desde el primer ataque cuando el U-751 lanzó otros dos torpedos casi a quemarropa. Estos alcanzaron la proa, alcanzando de lleno los depósitos de combustible de aviación, y haciendo que la proa saltase por los aires. El barco empezó entonces a hundirse de proa rápidamente, elevándose la cubierta cada vez más hasta que los Martlet amarrados en la popa se soltaron y cayeron al mar arrastrándose por la inclinada cubierta, llevándose consigo a los que estuviesen en ella. Se empezó a abandonar el barco, que se hundió definitivamente a las 22:10 horas a unos 800 km al oeste del Cabo Finisterre.
Murieron 73 hombres, pero se pudieron recoger 225 supervivientes en los barcos de la escolta. Sólo cinco pilotos del 802 NAS lograron salvarse, entre ellos su nuevo Comandante, el Lt Gibson, y el que llegaría a ser uno de los más destacados pilotos de la Historia de la Aviación, el Sub-Lt Eric Brown. Por desgracia, gran parte del personal del escuadrón se perdió con el buque, así como los tres Martlet que aún les quedaban, por lo que por segunda vez en apenas año y medio el escuadrón era disuelto, y aunque volvería a reconstituirse en febrero del año siguiente, sin duda era un escuadrón con mala suerte, ya que de nuevo se disolvió en noviembre de ese año al hundirse con el HMS Avenger donde estaba embarcado por entonces.
EL PRIMERO DE MUCHOS
El HMS Audacity estaba casi sentenciado desde que se puso a escoltar convoyes por el Atlántico. Los alemanes no iban a estar dispuestos a que un pequeño y molesto engendro reconvertido de un carguero propio les arruinase su actividad aérea y restringiese la de los sumergibles estrictamente a la noche, por lo que ordenaron su hundimiento, y teniendo en cuenta las escasas capacidades del buque y de la escolta que podía acompañarlo en esas fechas, su final estaba cantado.
Sin embargo, su presencia y su indudable valía derribando varios de los temidos, valiosos y escasos Fw 200, ahuyentando a otros bombarderos y acosando de día a los sumergibles alemanes, impidiéndoles operar con normalidad, habían dejado claro que el futuro estaba en la puesta en servicio del mayor número posible de buques no ya similares, sino mejorados en cuanto a capacidad de aeronaves y de sus condiciones a bordo, así como de los procedimientos de vuelo y por supuesto de los equipos tanto electrónicos de búsqueda y localización, como del armamento adecuado para sus fines.
El HMS Audacity fue el primero en actuar y el primero también en caer, pero muchos más lo siguieron, la mayoría con más éxito sobreviviendo a la Guerra.
Fuentes:
-Aviones en Combate: Ases y Leyendas. Nº12: Los ases del Wildcat de la II Guerra Mundial. Ediciones del Prado/Osprey Aviation





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