Portaaviones de escolta: Clase Taiyo (III)
SE ACABO LA SUERTE
Dejamos el relato de estos tres portaaviones a finales de noviembre de 1943. El día 30 salieron de Truk el Chuyo y el Un´yo, en esta ocasión acompañados por el portaaviones ligero Zuhio, el crucero pesado Maya y los destructores Ushio, Akebono, Urakaze y Sazanami. La Us Navy no era ajena a este jugoso botín, y logró reunir algunos sumergibles para emboscarlos.
Pocas horas después de salir del atolón, el sumergible USS Skate SS-305 lanzó cuatro torpedos contra uno de los portaaviones, posiblemente el Chuyo, pero ninguno llegó a impactar. El día 2 de diciembre otro sumergible, el USS Gunnel SS-253, volvió a fallar otro ataque con cuatro torpedos al costado de babor del Zuhio.
El día 3 de diciembre las condiciones meteorológicas habían empeorado tanto que prácticamente eran las de un tifón, con olas enormes y vientos de hasta 50 nudos, lo que llevó a la flota a considerar mínima la amenaza submarina, por lo que dejaron de zigzaguear. No contaban con la determinación del USS Sailfish SS-192, que poco después de la medianoche, mientras se acercaban a las Islas Izu, alcanzó con un torpedo al Chuyo en el costado de babor a la altura del pañol de municiones de proa. Ni las municiones ni la gasolina de aviación del depósito de proa explotaron, pero se inició un incendio en una de las zonas para la tripulación. Lo peor fue que se rasgaron las planchas de la proa y el agua comenzó a entrar con fuerza, aunque con todo el buque pudo seguir la marcha a media velocidad. Se ordenó al destructor Urakaze que se rezagara para protegerlo, pero no está claro si llegó a hacerlo.
El caso es que unas horas después el USS Sailfish volvió a atacar, y en esta ocasión lo alcanzó con dos torpedos que impactaron en el costado de babor entre la sala de máquinas y las calderas, matando a todos los operarios de la zona al inundarse ambas salas. El buque se detuvo en seco, algo escorado a babor y un poco hundido de popa. El crucero Maya y los destructores Urakaze y Sazanami se acercan para prestar ayuda y comienzan los preparativos para remolcarlo, pero a las 08:42 el USS Sailfish realiza un tercer y definitivo ataque, en el que uno ó dos torpedos lo vuelven a alcanzar en la misma zona, provocando la entrada masiva de agua, por lo que el Capitán Tomasaborou ordenó abandonar el buque, que se hundió de proa rápidamente en tan sólo seis minutos.
Se calcula que fallecieron alrededor de 513 tripulantes, entre ellos el Capitán, y unos 737 pasajeros que regresaban a Japón desde Truk. Los destructores recogieron a 161 supervivientes. Uno de los que sobrevivieron era el marino estadounidense George Rocek. Junto a otros veinte compañeros habían sido embarcados en el portaaviones tras ser hundido unas semanas antes el submarino donde servían, el USS Sculpin SS-191. Otros veinte compañeros iban en el mismo viaje pero a bordo del Un´yo.
Hay que destacar que el Chuyo fue el primer portaaviones "de escolta" hundido por los sumergibles en la Guerra.
El resto de la flota consiguió llegar a Japón, incluido su gemelo el Un´yo. Tras otro viaje de ida y vuelta a Truk en el mes de diciembre, el 4 de enero volvía a zarpar a ese destino acompañado otra vez por el Zuhio más tres destructores. El 18 de enero zarpan de Truk los dos portaaviones con cuatro destructores de escolta. La amenaza submarina era cada vez mayor, y el día siguiente la formación es atacada por el USS Haddock SS-231 a unos 225 km al este-sureste de Guam , que lanza seis torpedos contra el costado de estribor del Un´yo. Sólo tres de ellos lo alcanzan, pero uno no llega a detonar. Alcanzan los depósitos de agua dulce y de combustible de proa, que no llegó a explotar. Pero el buque tiene la proa muy dañada y deciden que el Zuhio continúe hasta Japón con uno del los destructores, mientras que el Un´yo escoltado por los otros tres destructores busca refugio provisional en el fondeadero de Garapan, en la isla de Saipán.
Tras reparar provisionalmente parten el día 27 de enero burlando la presencia de sumergibles estadounidenses que lo esperaban en la zona. Tras un tortuoso viaje a baja velocidad, en el que se le unieron el crucero pesado Takao y otro destructor, y en el que los escoltas repelieron al menos el ataque de dos sumergibles (el USS Gudgeon SS-211 y el USS Saury SS-189), una tormenta estuvo a punto de hundirlo el 4 de febrero, cuando el oleaje hizo que colapsara toda la estructura del puente de vuelo de proa, ya muy dañada por el ataque de torpedos. Para aliviar la presión sobre los muy dañados mamparos delanteros el Capitán optó por navegar de popa, reduciendo aún más su velocidad, alcanzando definitivamente Yokosuka el 8 de febrero.
Allí comenzaron las reparaciones, pero el buque no entró en el dique seco hasta el 2 de abril, de donde no salió hasta el 28 de junio.
Aparte de los puntales delanteros de la cubierta de vuelo caídos, falta parte del casco en la proa. Se han identificado los aviones en cubierta como siete Kawasaki Ki-61 Hien y un solitario Kawasaki Ki-45 Toryu a proa de ellos. Yo particularmente el Ki-45 no termino de verlo claro...
Perfil del Taiyo tras su último paso por el dique seco. Comparado con el perfil de este mismo buque en el anterior capítulo, es evidente el doble puntal a proa debido al alargamiento de la cubierta de vuelo. Aparte de la pintura de camuflaje, con la silueta de un carguero en el costado para intentar confundir, es evidente también el aumento en los montajes antiaéreos.
Según la fuente de la imagen (historyofwar.org) el portaaviones que vemos es el Taiyo, y desde luego lo parece, sin embargo, no he logrado encontrar esta misma imagen en ningún otro sitio para poder cotejar la información.
Vuelvo a colocar esta imagen del Taiho, anterior a su última modificación, simplemente porque es la imagen de mejor calidad de cualquiera de los tres buques hermanos, y nos permite ver algo mejor como eran realmente. Los aparatos de la cubierta son un enigma para mi. No he encontrado ninguna página donde los identifique. El segundo aparato por la proa me recuerda vagamente a un Nakajima Ki-44 Shoki, pero quien sabe, quizá sean Mitsubishi A6M, aunque los planos verticales de cola puntiagudos de los dos aparatos más retrasados los hacen parecer otra cosa.
MODIFICACIONES Y NUEVO COMETIDO
El Taiyo había entrado en el dique seco de Yokosuka el 26 de septiembre de 1943, y estuvo reparando hasta el 11 de noviembre. Permaneció sin actividad hasta que el día 22 de diciembre zarpó en dirección a Yokohama, donde volvió a entrar en el dique seco el día 11 de enero para varias modificaciones que se prolongaron hasta el 4 de abril. A finales de ese mes salió hacia Kure, donde fue reasignado a la Primera Fuerza de Escolta de Superficie dentro del Comando General de Escolta. Su nueva misión era, como se supone por el nombre, la de escolta de convoyes, por lo que ahora sí que podríamos clasificarlo como "portaaviones de escolta".
En el dique seco de Yokosuka se le repararon los daños ocasionados por el ataque del USS Cabrilla y se aprovechó para modernizar algo el armamento antiaéreo. En el dique seco de Yokohama los cambios fueron mayores. El más llamativo fue la ampliación de la cubierta de vuelo en 10 metros, alcanzando los 172 m de longitud, como la que tenía el malogrado Chuyo, por lo que hubo de necesitar otro juego de montantes adicional. El armamento antiaéreo, que ya había sido modificado previamente, alcanzó su configuración definitiva, sustituyendo los antiguos cañones Tipo 10 de 120 mm por los Tipo 89 de 127 mm de doble propósito como los de sus congéneres, y elevando definitivamente el número de armas Tipo 96 de 25 mm hasta las 64, además de 10 ametralladoras pesadas de 13 mm.
Otro dato importante fue la incorporación de un radar de alerta Tipo 13 en una instalación de mástil retráctil en la cubierta de vuelo.
Para su nueva función de escolta, era necesario un grupo aéreo propio. Al parecer estaría formado por 11 cazas Mitsubishi A6M-2 Zero y 16 bombarderos/torpederos Nakajima B5N2 "Kate". Digo "al parecer" porque creo que para la primavera de 1944 esos aviones navales, aunque en versiones ya anticuadas, eran relativamente escasos, por no hablar de los pilotos. Pero si querían que actuase como escolta era necesario que portase un grupo aéreo.
Su primera misión como escolta transcurrió sin problemas importantes: el día 3 de mayo parte de Moji-ku escoltando al convoy HI-61 con destino a Singapur con paso previo por Manila. El viaje de vuelta con el convoy HI-62 siguió la ruta a la inversa, llegando a Kure el 8 de junio.
En el siguiente convoy actuaría de forma mixta, tanto transportando aviones como sirviendo de escolta. El 12 de julio parte de Mutsure y en alta mar se une al convoy HI-69, uno de los más grandes convoyes japoneses de la época. Lo forman quince transportes, el crucero ligero Kashii, varios pequeños buques de escolta, los portaaviones Taiyo y Kaiyo que entregarían aviones en Manila, y el portaaviones Shinyo que realizaría la cobertura aérea. Cerca de Formosa son atacados por al menos dos sumergibles que dañan un par de buques, pero siguen hasta Manila donde descargan los aviones. El Taiyo sale de Manila separándose de los otros dos portaaviones y escoltando un convoy hasta Saei, en Formosa, y de allí hasta Sasebo en Japón escoltando otro convoy, donde llegan el día 3 de agosto.
EL FINAL DEL TAIYO...
Una semana después, el 10 de agosto, el Taiyo zarpa de la Bahía de Imari escoltando al convoy HI-71 de nuevo con la ruta Manila-Singapur, en este caso con escala en Mako, en Formosa. Sería su último viaje.
El día 15 el convoy con el Taiyo llega hasta Mako, en las Islas de los Pescadores, justo al oeste de Formosa. Dos días después vuelven a partir con destino a Manila, pero el día 18 por la noche, navegando ya cercanos al Cabo Bolinao en la isla de Luzón, los servidores de los hidrófonos del Taiyo detectan a un sumergible. Se trata del USS Rasher SS-269, por lo que el Capitán Shuichi Sugino del Taiyo ordena inmediatamente velocidad de combate, y los hidrófonos alertan de la presencia de cuatro torpedos por el costado de estribor. Dos de ellos son esquivados, pero los otros dos lo alcanzan, uno en el tanque de combustible para aviación de popa, que explotó y provocó un gran incendio, mientras que el otro se supone que alcanzó ó bien la sala de máquinas ó las hélices, ya que el buque se paró en seco.
Los incendios y explosiones se dispersaban por todo el buque mientras se escoraba a estribor, por lo que se ordenó inundar los pañoles de municiones de babor, quedándose algo hundido de popa.
Sólo diez minutos después de los impactos explotaba con fuerza uno de los tanques de combustible de popa, matando a la mayor parte de los equipos de control de daños y haciendo aumentar rápidamente la escora, por lo que se ordenó a la tripulación que subiesen a la cubierta para abandonar el barco. Escasos minutos después, con la tripulación saltando al agua y el barco hundiéndose de popa, otra gran explosión sacudió al portaaviones, que se hundió rápidamente llevándose consigo gran parte de sus tripulantes y pasajeros. Los datos sobre fallecidos y supervivientes son contradictorios, aunque se supone que hubo entre 400-417 supervivientes. La cifra de fallecidos oscila entre los 390 si se supone que el buque llevaba su dotación más o menos normal en esos momentos, aunque se dice que en ese trayecto podían ir hasta 1.200 personas sumando los pasajeros adicionales. Hay que destacar que el Capitán Sugino estuvo entre los supervivientes, y que posteriormente fue nombrado Comandante del acorazado Nagato.
A pesar de que se le había reforzado el armamento antiaéreo, el Taiyo sucumbió definitivamente a la otra gran amenaza, la de los sumergibles, y eso que en su carrera logró escapar de como mínimo cuatro ataques de los omnipresentes sumergibles estadounidenses.
... Y TAMBIEN DEL UN´YO
Al igual que el Taiyo, al Un´yo se le realizaron modificaciones parecidas mientras estuvo en el dique seco, alargándole la cubierta de vuelo hasta los 172 m y aumentando su armamento antiaéreo ligero hasta las 64 armas Tipo 96 de 25 mm. Recordemos que ya en su transformación a portaaviones se le instalaron los cañones de doble propósito Tipo 89 de 127 mm, por lo que éstos no se cambiaron. También se le instaló el radar de alerta Tipo 13 en un montaje similar al del Taiyo.
Aunque los trabajos en el dique seco de Yokosuka terminaron el 28 de junio de 1944, no fue hasta finales de agosto, una vez asignado a la Primera Unidad de Escolta de Superficie, que volvería a las misiones, ahora en su nuevo rol como portaaviones de escolta, al menos sobre el papel, ya que se seguiría usando para el transporte de aviones. Para entonces, el Un´yo era ya el último de los portaaviones de su clase, tras la pérdida a mitad de ese mismo mes de agosto del Taiyo.
El 25 de agosto zarpó de Moji-ku como parte de la escolta del convoy rápido HI-73 con destino a Singapur. Es un convoy importante, con el crucero ligero Kashii y varios escoltas más pequeños, que debían de proteger a varios cargueros y hasta nueve petroleros. El Un´yo lleva una carga mixta, compuesta por diez Nakajima B5N2 "Kate" para funciones de protección y un cargamento a entregar en Singapur de seis antiguos biplanos Kawasaki Ki-3 para labores de entrenamiento. El día 29 llegan a Takao, en Formosa, y al día siguiente algunos cargueros se separan y ponen rumbo a Manila. El día 31 de agosto el convoy empezó a ser acechado por un grupo de tres sumergibles estadounidenses, el USS Barb SS-220, USS Queenfish SS-393 y el USS Tunny SS-282, que logran hundir uno de los petroleros. El día 1 de septiembre uno de los Nakajima B5N del Un´yo en labores de patrulla antisubmarina avista al USS Tunny y le lanza varias cargas de profundidad de 60 kg, explotando dos de ellas muy cerca de la popa y obligando al sumergible, con graves daños, a abandonar su patrulla y volver renqueante a Pearl Harbor.
El día 5 de septiembre llegan a Seletar, en Singapur, y el día 11 vuelve a partir para escoltar al convoy HI-74 con destino a Moji-ku, acompañado una vez más por el crucero ligero Kashii y otros seis pequeños buques de escolta, que intentarían proteger a cinco valiosos petroleros. Pero en la zona los estaban esperando los mismos sumergibles que los atacaron en la ida, con la excepción del averiado USS Tunny.
El día 16 a última hora el USS Queenfish alcanza al Omuroyama Maru con un torpedo, y poco después, ya pasada la medianoche, el USS Barb lanza una andanada de seis torpedos contra dos objetivos superpuestos en su línea de visión: dos de ellos alcanzan al Azusa Maru que explota y se hunde rápidamente sin que haya supervivientes. Otros dos de los seis torpedos lanzados alcanzan al Un´yo en el costado de estribor a las 00:37 horas del día 17. Uno alcanza la popa destrozando el timón y abre una gran vía de agua, mientras que el otro explota en la sala de máquinas, por lo que el buque se quedó a la deriva, sin gobierno, sin propulsión y hundido de popa. Con todo, transmitió por radio a las 01:42 que habían sufrido un ataque con torpedos, y aunque los daños eran graves, no se esperaba su hundimiento, ya que los equipos de control de daños habían conseguido al menos apuntalar los daños de popa.
Pero el Un´yo en esta ocasión no tuvo suerte. De madrugada se desató una gran tormenta que hizo que colapsaran los apuntalamientos de la popa, y ya por la mañana, a las 07:30, la escora a estribor era tan pronunciada que se ordenó el abandono del barco, que se hundió de popa sólo veinticinco minutos después, a las 07:55.
Con el mar tormentoso, los escoltas lograron rescatar a 55 tripulantes y 706 pasajeros. Como en otros casos de buques japoneses, no se conoce con seguridad cuantas personas iban a bordo en esos momentos, por lo que las estimaciones de fallecidos varían desde unos 200 para las cifras más conservadoras, hasta los 800 fallecidos, ya que se supone que viajaban unos 1.000 pasajeros en ese viaje. Aparte de las pérdidas humanas, se perdieron los diez Nakajima B5N de su dotación y al parecer hasta 36 aparatos del IJAAF almacenados que llevaba hasta Japón para ser revisados. Por su parte, el convoy HI-74 llegó seis después a Japón sin más bajas.
Con el hundimiento del Un´yo termina la historia de estos tres transatlánticos reconvertidos en portaaviones. Los tres buques de la Clase Taiyo tuvieron un papel muy poco llamativo, pero igual de importante que el de otros buques más famosos, al abastecer las bases avanzadas japonesas. Los tres buques sucumbieron a los sumergibles estadounidenses, corriendo la misma suerte que otros portaaviones de su país, como el Shokaku, Tahio, Shinano, Unryu ó el Shinio. Durante muchos meses eludieron sus ataques, gracias en parte a los desastrosos torpedos Mk 14 estadounidenses, o bien porque sus estructuras lograron soportar los impactos. Pero era sólo cuestión de tiempo el que, si seguían navegando, acabasen en el fondo del océano.
Fuentes:


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